En que creemos

CREEMOS QUE...

Dios existe eternamente en tres personas: el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. Estos tres son iguales en naturaleza y un solo Dios. Es creador de todo el universo

Jesucristo se hizo hombre, al ser concebido por la virgen María por obra del Espíritu Santo. Nunca cometió pecado. El se ofreció a sí mismo, para morir en la cruz, como el sacrificio perfecto por los pecados del ser humano.

El Espíritu Santo es Dios y su presencia en el mundo despierta en los hombres la necesidad de conocer a Cristo Jesús. Vive en cada cristiano desde el momento de su salvación, ayudándolo a hacer la obra de Dios.

La Biblia es la Palabra de Dios. Fue escrita por autores humanos, bajo la guía sobrenatural del Espíritu Santo. Su mensaje es el recurso supremo e infalible para el conocimiento de toda la verdad revelada.

El hombre está hecho a la imagen de Dios, es la más importante de sus creaciones, siendo el objeto supremo de Su amor. Aunque tiene un gran potencial para el bien, está manchado por la tendencia a desobedecer a Dios.

Las personas fueron creadas para existir eternamente. Podemos vivir separados de Dios por el pecado o unidos eternamente a El, por su perdón y salvación.

Si nos arrepentimos, confesando nuestras faltas, y recibiendo a Jesús como nuestro Señor y Salvador, recibimos nueva vida, y somos capacitados para cumplir con la convocatoria de Dios para vivir con propósito.

Quienes somos

Expresamos nuestro amor a Dios trayendo personas a Jesús para integrarlas en una comunidad que crece en obediencia a Su Palabra, que sirve a otros y celebra Su presencia.

El nombre “Iglesia de los libres” pretende identificar nuestra experiencia esencial de libertad. Dijo Jesús: “Conocerán la verdad, y la verdad los hará libres”. 

Una experiencia real con Jesús, para gente real, nos acerca al Padre otorgándonos libertad para ser sus amigos, para conocer sus planes, para amar generosamente y perdonar profundamente …

La prioridad número uno de nuestra iglesia es celebrar la presencia de Dios porque es el fundamento de nuestras vidas. Fuimos hechos para tener amistad con Él y agradarle.

Para nosotros la iglesia es una familia, una familia espiritual. Vivir la iglesia de esta manera y no como una institución, hace que no nos sintamos solos, que nos ayudemos, que nos escuchemos y que aprendamos juntos.

Existimos para extenderle la mano a todos aquellos que lo necesitan. Una mano que puede levantarlos y ayudarlos a desarrollar vidas al máximo potencial para lo cual fuimos creados.

Existimos también para ayudar a cada persona a crecer, madurar y tener el carácter de Jesús. A salir de la soledad, el temor y el dolor que produjo el pecado y expresar el amor al prójimo, estableciendo el camino del perdón para vivir en fe y esperanza.


¡¡¡ Nos gustaría conocerte !!!